jueves, 6 de abril de 2017

martes, 4 de abril de 2017

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Verdadero amor en la ciudad del murmullo

Vivo entre una gran masa de humanos.

Somos muchos y vamos solos.

Como la calle de Madero está repleta de gente

Y cada quien es un individuo.

Las parejas van acompañadas pero solas.

Los murmullos de todas las bocas

Distraen a una sobrestimulada ciudad de la desconcentración.

El individuo vive acompañadamente solo.

Sus besos son como cajas de cerillos.

Calientan y queman.

Más luego se apagan y son cenizas que se lleva el aire.

Callo porque no puedo evitar que se unan….y dejen un cerillito.

Que sólo encuentre trabajo en un supermercado.

Soy amigo del lenguaje

Porque es la parte poética de la vida.

Las masas de humanos están desgastadas de tanto usufructo de una élite,

Han malbaratado la vida hasta que el crimen sea algo cotidiano e impune.

Ante seres vivos que no viven,

Vamos solos pero acompañados de nosotros

Y nosotros acompañamos a otros solos.

El ser humano es casi una máquina, un zombi, un robot, una telepantalla carnal.

La fábrica expolia al río humano que antes fue fluido y antes besos.

En esta soledad biológica,

Los autómatas compiten,

Más ante todo mi principio es ser feliz.

Así,

Si tus besos de ti, de ti, y de ti,

No me correspondieron,

Estaré contento a pesar de ello,

Porque me acompaña la amistad

Y una soledad biológica

 que también es una delicia

que da pasos al verdadero amor

a pesar de que los murmullos susurren monólogos.

Genaro Zúñiga

2016

 

jueves, 28 de abril de 2016

Otros poemas


Mi alma tiene la palabra


Poesía de Genaro Zúñiga Escobedo

¿Para qué un poema?

¿Qué poesía podría escribir?

¿Poema para perfume

o poema para basura?

¿Poema para apalabrarse

o poema para olvidar?

¿Poema para abrir los ojos

o poema para cerrarlos?

¿Poema para quemarlo?

¿Poema para cuidarlo?

¿Poema para borrarlo?

¿Poema a gritos o en silencio?

Ustedes habrán de saberlo,

yo sólo sé

que hice de este momento,

un espacio necesario

para hacer este poema en mi vida.

Y listo. A mi vida lo acompaña

un poema que me enseña

la libertad de responderme

lo que quiera, cuando las preguntas

sean dudas que borran la visión

para apreciar este valioso instante de la vida.

 


Todo por nada


¿Qué innegable poder tendrá la gloria,

que siendo en realidad nada,

pareciera como si fuera todo?

Y es que para conseguirla hay que darlo todo

aunque en verdad su pago sea sólo nada.

¿Qué negocio es éste, tan macabro

que habré de perder la vida buscando ganármela?

Después de la cima de la montaña sólo aire de la soledad,

más allá de los confines del universo sólo misterio,

en los abismos del mar sólo densa oscuridad.

¿Quién puede llegar al sol sin quemarse?

Tantos logros externos y, sin embargo,

¿Por qué el mundo es infeliz?

Realmente tantos de nosotros

somos desconocidos y

¿cuánto valor no hay

en nuestro heroísmo silencioso

que no saben los demás?

Porque estamos hechos de la misma materia

y no hay nada en el Universo que pueda medir

nuestro amor sin horizontes.

Todos vamos al mismo fin,

hasta nuestra misma casa, La Tierra,

va hacia la inevitable muerte.

Así que homenajes a la parca con premio,

porque cuando ya nada se siente

se corresponde con lo que dentro no deja nada.

¡Un símbolo hueco!

Nuestra vida es nuestro tesoro,

como lo primero y lo último que tenemos.

Vayamos por la vida,

ya que todo termina,

no vayamos tras quimeras

sino aprovechemos la vida y disfrutarla

dándonos a nosotros nuestro valor.

Romance popular


Estoy en la esquina de este barrio

y aspiro el olor de los claveles del balcón.

No traigo guitarra,

no hay serenata,

no hay cartas de amor,

sólo hay suspiros profundos en mi pecho.

Anhelo porque salga la mujer,

esa mujer desconocida aún,

que también suspira por mí.

Sólo conozco música de mi mente,

que me hace silbar canción,

que es canto que sólo yo escucho

y  la calle sorda

con gente que piensa sólo para sí.

El agua con que riegan las flores

cae sobre mi cabeza,

haciéndome pensar que lloro

por el amor desconocido,

mas creo que me han confundido por clavel.

Más ¿Para qué llorar?

La esperanza de conocerla

me llevó largas horas en esta esquina.

Y no vino...¡Vino el colibrí a festejar el polen!

¡Vino el perro que jadeaba feliz vida!

¡Pasaron las personas, humanos que alguna historia de amor

parió para vivir su presente en esta calle!

No vino la mujer soñada por las noches y los días de juventud.

¿Qué es el romance? ¿Con qué se come?

¡Vámonos que hace ya hambre

y ella, la dulce de caramelo,

me espera el día de mañana

cuando vuelva a dar el sol en esta esquina de azúcar!

¿Qué tanto hay en las pantallas que ella no sale al balcón?


Vientre del amor


¡Alerta¡

La vida se escapa y no hay manera de detenerla.

Las espumas de las olas tampoco

dejan de burbujear a las orillas del mar y

mi corazón late rojo como

cereza del pastel acuático.

Nada está quieto, todo es eterno movimiento.

El tiempo es carrusel sin descanso

al cual subimos al mundo a dar vueltas.

Así, en mi ciudad, tengo la vida,

viven conmigo las creencias pasadas,

pero no son las ideas de mi corazón.

Porque la cabeza es cuna de fantasmas

y mi órgano escarlata,

latido de mis profundos sentimientos con el tiempo.

Lloran las almas la muerte,

más la alegría de vivir está presente en todos

quienes pisamos tierra.

Corazón pacífico,

cabeza guerrera,

hagamos las paces,

seamos uno solo

y no luchemos como un país en guerra civil.

Uno por uno caemos a dormir eternamente,

ya que así me toca por destino,

siempre diré con firme convicción: “!Viví como quise vivir!”

Se abren las nubes negras del temor

y pasa mi tranquilidad a mis anchas

a disfrutar los gozos celestiales

cuando la sencillez abre los ojos

y nunca cesa de mirar hacia dentro…

Donde el espejo mira hacia afuera.

¡Qué hermoso es el mundo interior llamado vida

que salió del vientre del amor!

 


Danza mexicana


Pareja, parejita,

¡Vamos a bailar la música!

Levántate de tu asiento, dame tu mano y dancemos este son

como Tláloc nos dio a entender.

Tu cuerpo de mujer,

anhelo sensual de figuras,

cubierto tras esa falda,

ora abajo,

ora arriba.

Tu rostro colorido,

ojos plateados, boca fresa roja y dientes de esquites,

bajo el andar de mi mano

al compás de los músicos del pueblo.

Ora viene la danza alegre, bailemos entre carcajadas rítmicas.

Ora viene la danza triste, valsemos entre lágrimas saladas.

Los tambores suenan a marcha guerrera,

¡Demos pisotones de ira!

El arpa suena dulce y onírica,

¡Mándame tu beso etéreo que ya te envié el mío!

Sigue el ritmo de los latidos en la banda de alientos,

el timbre de una guitarra que canta folklor,

la melodía es miel pegajosa en los oídos.

¡Danza

sin pena

y suda éxtasis!

Toda la música se baila,

las trompetistas ritman con sus sonidos

y los cuerpos en la tarima electrizan pulsos.

Los poetas bailan con la música que dictan las letras y

mi corazón baila,

mientras yo danzo contigo,

mis pechos con tus pechos salientes,

mis ojos con tus ojos de rimmel,

mientras esta pieza se va y se va hasta el silencio.

Descansamos, suspiramos, aplaudimos,

pedimos “otra”

y volvemos a nuestro lugar.

Y...

¡Que suene la siguiente canción!

¡La música llama a zapatear la duela!...

miércoles, 25 de febrero de 2009

Tres poemas

Tres poemas del libro "Taller de Sueños" (2006) Editorial Ehéccatl de Genaro Z. E.

Amor

Lo vivo y lo muerto,
lo bueno y lo malo,
lo bello y lo feo,
lo vano y lo sencillo,
lo imaginativo y lo real,
viven en mí, naturalmente,
como la noche y el día,
el frío y el calor,
la luna y el sol,
la mujer y el hombre,
la primavera y el invierno.
Soy una contradicción,
pero gracias al amor
mi apariencia es parte de mi ser,
como el engaño parte de mi verdad.
No me pidas entonces un amor absoluto,
amada mía, si para amarte a ti,
hace falta que ame también al mismo
que tú amas.

Dos colibríes

En el jardín de mi casa,
hay un duraznal
y a él lo visitan
dos colibríes.
Ambos en las flores
se incrustan para chupar miel
y vuelan jocosamente en pos de su comida.
A mi ventana,
suelen trinar,
uno trina dulce
y el otro trina amargo,
así como cada cual ha tenido su historia.
Por las noches cuando ambos duermen
en un cable de teléfono,
el gato negro se acerca
y está atento para
saltar sobre ellos.

Oración onírica

Tolerancia,
tan sólo pido
para los ires y venires,
de esta vida
en la que no
quiero hacer nada.
Y vivir como
un lirón durmiente
y gozar todo el
tiempo de la
paz de mi existencia.
Y hacerme concha
de mar que sólo
siente las olas
y guarda el sonido
en su laberinto.
Las grandes colchas
y sábanas se me pegan,
de bostezo
en bostezo,
me quedo en cada
esquina a dormir.
Tolerancia pido
a mi sueño,
que antes de descansar
eternamente,
descanse mientras vivo.

sábado, 2 de agosto de 2008

"Todo es música"

El disco "Todo es música" ya salió a la luz.
Grabado en los estudios de Radio Zapote y Dummies Records, finalmente se presentó en la Casa Jaime Sabines el 20 de julio y en el Segundo piso de la ENAH, sede de Radio Zapote, el primero de agosto.
Agradecemos a todos los que han comprado el disco apoyando al presente artista, en especial, a los trabajadores de La Jornada. También a todos los que han ido a escucharme y compartido conmigo la experiencia de la música.
El disco de edición limitada está a la venta al público y lo vendemos de manera personal o en los eventos en el que toco mi guitarra.
"Todo es música" contiene 15 temas de la guitarra clásica con canciones como Capricho Arabe y Rosita de Francisco Tárrega, Estrellita de Manuel M. Ponce y Aranjuez Mon amour de Joaquín Rodrigo entre otras con autores como J.S. Bach., Domenico Scarlatti, Enrique Granados y Robert de Visée así como una composición de mi autoría. Dura 45 minutos interpretado con una guitarra de concierto de Paracho del luthier Arnulfo Rubio Orozco.